Un futbolista escocés jugó todo el partido con una tobillera de rastreo, debido a que se encuentra en libertad condicional.

Foto: Diario AS

Un hecho totalmente extraño ocurrió en la Primera División de Escocia. El torneo inició el pasado fin de semana, pero el jugador del Dundee Fotball Club, Paul McGowan, llamó la atención de todo el mundo, y no precisamente por  lo futbolístico.

El volante de 30 años está en libertad condicional y jugó 87 minutos del partido ante St. Mirren con una tobillera electrónica.

¿Qué es esto? Un aparato que, en términos jurídicos, se conoce como sistema telemático de control con GPS y que lo llevan, entre otros casos, las personas que cumplen un arresto domiciliario.

La tobillera muestra la ubicación real de quién la porta.

Durante el mes pasado, McGowan fue detenido por disturbios en un boliche de Escocia. El futbolista tuvo un comportamiento agresivo con los clientes y escupió la cara de un guardia de seguridad. Fue sentenciado a cumplir 200 horas de servicio comunitario sin remuneración, abonar 200 libras de indemnización a las víctimas y, desde aquella noche, está obligado a llevar una tobillera de rastreo.

La tobillera lo obliga a estar en su domicilio entre las 19:00hs y las 7:00hs los viernes, sábados y domingos, hasta el mes de septiembre inclusive. Además, el aparato con control GPS tiene una restricción que impide a McGowan jugar los partidos entre semana por la tarde, ya que a las 19 debe estar en su casa.

Pero no es la primera vez que el volante escocés tiene problemas con la justicia. En los últimos ocho años fue acusado por agresión, abuso de la paz y comportamiento amenazante y abusivo.

Escrito por fedesoldevila

Facultad de Ciencias de la Comunicación. UNC. Hago lo que me gusta.