¿Usas mucho el celular? ¿Sabías que las personas pasan un promedio de cuatro horas al día mirando la pantalla de su teléfono? Y esto sin incluir el tiempo que dedican a usarlos para hacer otras cosas, como escuchar música o atender llamadas.

Ante tanta dependencia nos vemos afectados desde nuestros recuerdos y períodos de atención hasta nuestra creatividad, productividad, relaciones, niveles de estrés, salud física y sueño.

Cuando no podemos controlar nuestros teléfonos, el cuerpo libera hormonas del estrés como la adrenalina y el cortisol.

Los teléfonos, las aplicaciones basadas en publicidad y las redes sociales están diseñados para ser difíciles de dejar de usar. Es su modelo de negocio: cuanto más tiempo y atención dedicamos a ellos, más datos pueden recopilar y anuncios más específicos que pueden mostrarnos. Estas compañías son tan buenas manipulando la química de nuestro cerebro que a menudo ni siquiera nos damos cuenta de que estamos siendo manipulados. Asegurándonos siempre de que haya una nueva publicación o un posible “me gusta” esperándonos, nos han condicionado a asociar la comprobación de nuestros teléfonos con la obtención de una recompensa, lo que nos hace desear comprobar aún más.

Nos hemos convertido en los esclavos de la tecnología y cuando no tenemos el control nuestros cuerpos liberan hormonas del estrés como la adrenalina y el cortisol. Nos volvemos nerviosos e irritables. Buscamos nuestros teléfonos en nuestros bolsillos, incluso si sabemos que no están allí. Exponemos lo que los especialistas en adicciones reconocerían inmediatamente como síntomas de abstinencia.

¿Cómo cambiar los hábitos de dependencia hacia el celular?.

Establecer límites | Diferenciar aquello del teléfono que es útil o agradable, de los elementos que te hacen sentir que estás desperdiciando tu vida. Tu objetivo es mantener lo primero y minimizar lo segundo. Podés escribir de tres a cinco actividades que quieras hacer pero que de alguna manera parece que nunca tenés tiempo…luego preguntate cómo tu teléfono te impide hacer estas cosas.

Definir el éxito | ¿Qué te haría sentir exitoso? Es importante ser realista: es probable que no termines un libro de una vez o tengas un fin de semana en el que cada momento esté lleno de alegría, productividad y significado. Pero si sabés que te sentís feliz cuando ves a un amigo en particular, podrías definir el éxito como tomar un café con esa persona en algún momento de la próxima semana. Si querés leer una novela, podrías intentar leer un capítulo por noche. Tratar de cambiar un hábito solo con la fuerza de voluntad generalmente no funciona. Es mucho más efectivo eliminar los factores desencadenantes del hábito que está intentando cambiar y agregar desencadenantes para el que está tratando de establecer.

Desactivar las notificaciones |Si querés pasar menos tiempo en las redes sociales, eliminá las aplicaciones. Presta especial atención a la pantalla de inicio: debe contener solo herramientas, no tentaciones. Edita y organiza tus aplicaciones para que sea más fácil hacer las cosas que querés Tomar con calma.No vas a cambiar tus hábitos en un día. Tampoco es realista intentar cambiar todos tus hábitos a la vez. Buscá una cosa por vez.

“El secreto está en ser consciente del uso del teléfono”.

La próxima vez que un teléfono interrumpa una charla, que de otra manera sería agradable, usalo como iniciador de conversación. Pregúntale a tu amigo: “¿Cuándo crees que está bien usar tu teléfono? ¿Cuándo es inapropiado?

Es importante recordar que tu objetivo es sentirte bien. Si eliminar las aplicaciones de redes sociales funciona para vos, genial. Si realmente extrañas Facebook, instalalo. En otras palabras, experimenta. No estás tratando de restringirte arbitrariamente; estás tratando de descubrir lo que te gusta y lo que no. En definitiva, el punto es asegurarte de que cuando uses tu teléfono, sea una elección consciente.

Escrito por Sofia P

Periodista